> Hierva agua (apáguela apenas burbujee).
> Échele dos cucharadas soperas de este café por cada taza.
> Revuelva esa mezcla, tape y espere 4 minutos reloj.
> Páselo por el colador que tenga a mano.
> Tómese esa vaina.
Si ya domina la olla, consígase una Prensa Francesa. Es barata, la venden en cualquier
lado y no tiene ciencia. El café le va a quedar con más cuerpo y le va a sentir más el sabor a las
frutas que dicen arriba.
Y una cosa más: usted le echaba azúcar al tinto porque le daban pasilla quemada que sabía a carbón y
tocaba tapar ese sabor a las malas. este café es de verdad, no es amargo. Pruébelo
negro. Si le echa panela o azúcar a esto, está matando la gracia y botando la plata. Hágase
ese favor.